LEGADO

Los Juegos acogerán más de 4.000 deportistas de 26 nacionalidades acompañados por más de 1.000 técnicos deportivos. Más de 300 profesionales estarán implicados directamente en la organización, asistidos por más de 3.000 voluntarios. Las 273 pruebas deportivas serán seguidas desde las gradas por más de 150.000 espectadores, y retransmitidas por televisión a todo el mundo.

La fuerte apuesta para postularse como sede de este evento, además de criterios de excelencia en la organización, se planteaba como una oportunidad para aportar una serie de beneficios o impactos positivos a la ciudad y su entorno como consecuencia de haber acogido los Juegos Mediterráneos: el legado de los Juegos.

Los eventos deportivos, y en particular los grandes eventos como los Juegos Mediterráneos, son una excelente oportunidad para la reactivación de la ocupación y para el desarrollo económico, social y cultural del territorio que los acoge. El concepto de legado es relativamente reciente, pero ha adquirido una posición prevalente en cualquier proceso de candidatura o de organización de un evento debido a la gran inversión pública y privada necesaria para acogerlos y organizarlos.

Aunque la avaluación del legado ha estado centrada principalmente en el impacto económico en el territorio, el legado de los eventos deportivos se tiene que ver como un fenómeno multidimensional, basado en el triple resultado, que incluye impactos interrelacionados a corto, medio y largo plazo de tipo económico, ocupacional, político, cultural, en infraestructuras, medioambiental y social.

La visión del legado de los Juegos Mediterráneos Tarragona 2017 se estructura en tres ejes:

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Eje 1. El legado económico y ocupacional

Los juegos tienen que permitir impulsar ciertas actividades económicas y deberían ser vistos como un canal para la proyección del territorio que permita tanto la captación de inversiones en el sector negocios y la internacionalización de las empresas del territorio, como la atracción del turismo. Por lo tanto, sus objetivos son:

 

Eje 2. El legado deportivo

Tarragona ya cuenta con una tradición deportiva histórica, con clubs deportivos centenarios y deportistas de alto nivel reconocidos internacionalmente.

Los Juegos son una oportunidad para incrementar la calidad de la práctica deportiva a todos los niveles, pero con especial incidencia en la promoción del deporte para todos y como vehículo para la cohesión social del territorio. Sus objetivos son los siguientes:

 

Eje 3. El legado cultural y de comunidad

Los Juegos Mediterráneos presentan una oportunidad para dejar un legado no solo en el ámbito deportivo o en el desarrollo económico del territorio, sino que también puedan tener un impacto positivo en las prácticas que gobiernen u organicen la sociedad y el territorio.

Este potencial legado de cariz social y cultural, de comunidad, es un legado mayormente intangible, que presenta ciertos retos y dificultades para medir, pero que es clave como huella a largo plazo de los Juegos en el territorio y la sociedad. Los objetivos del legado cultural y de comunidad son:

 

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